El segundo reto es interpretar correctamente las noticias. Un mismo hecho está sujeto a diversas interpretaciones, dependiendo del estado de ánimo y los sesgos cognitivos que maneje el emisor del mensaje. Por eso, para formarse una idea más cercana a la realidad, es necesario “no solo escuchar la campana, sino conocer al campanero”. Para eso conviene consultar distintas fuentes especializadas que a pesar de tratar de forma distinta la misma noticia, permiten identificar en realidad lo que ocurrió.
El tercer reto es conectar los puntos. Teniendo clara la relación causa-efecto que pueden tener los diversos eventos económicos y financieros ocurridos a nivel local o mundial sobre los distintos tipos de inversiones, permite finalmente al inversionista tomar mejores decisiones de manera oportuna. En ocasiones los medios digitales facilitan a sus públicos esa conexión, pero muchas veces no es así.
Adicionalmente, hacer una revisión periódica de noticias económicas y financieras requiere tiempo valioso con el que usualmente no cuentan las personas dedicadas a oficios distintos al financiero, y también puede requerir conocimiento profesional no solo para seleccionar correctamente sino también para interpretar con criterio y de forma adecuada las noticias más relevantes. (SG)