Superemos El Miedo Al Éxito
Superemos El Miedo Al Éxito
Lo primero que tenemos que hacer es tomar conciencia de cuando el miedo al éxito se manifiesta, y estas son algunas de las formas más comunes.
Pensamientos negativos. Se trata de afirmaciones automáticas que podemos hacer a lo largo del día, como “Otra vez me equivoqué”, “No tengo suerte”, o “No soy lo suficientemente bueno para esto”. Si bien es normal que aparezcan cada tanto si enfrentamos algún problema, cuando se hacen recurrentes se convierten en auto profecías cumplidas.
Procrastinación. El miedo al éxito también se manifiesta cuando no logramos terminar con los pendientes del negocio en el día a día y, al final, dejamos pasar oportunidades importantes. Por ejemplo, porque no enviamos cotizaciones a tiempo o no arrancamos con un proyecto con el que nos comprometimos.
Evasión de lo estratégico. Este mecanismo es muy peligroso porque evita que nos concentremos en lo que realmente importante para el crecimiento del negocio, y nos hace distraernos en las tareas pequeñas del día a día, que nos mantienen ocupados pero improductivos. A lo largo del tiempo, causa sentimientos de culpa, angustia y negatividad.
Auto sabotaje. Se hacen evidentes cuando, por ejemplo, eliges de manera consistente a socios o colaboradores tóxicos, que te hacen la vida muy difícil. O te comprometes con proyectos que son muy difíciles de cumplir, o para los que en realidad no tienes los recursos necesarios. Y por eso, de repente pasan los meses, y los años, y te encuentras siempre en el mismo lugar, frustrado y enojado.
Perfeccionismo. Este mecanismo se explica por la baja autoestima y la excesiva importancia que le damos a la opinión de los demás, porque en el fondo siempre estamos en la búsqueda de la validación externa. Por eso, alguien puede pasar horas revisando los datos de una presentación, o demorando el lanzamiento de un nuevo producto.
Es un hecho que eres capaz, que lo creas es tu elección.
Anibal Pérez
Cómo Liberarse Del Miedo Al Éxito
Como explican los expertos en desarrollo personal, nunca vamos a eliminar los miedos. Pero lo que sí podemos hacer es controlarlos y evitar que nos dominen y paralicen. Y estas son algunas prácticas que puedes incorporar en tu día a día para lograrlo.
- Alivia tu nivel de estrés. Lo primero que tienes que hacer es reconectarte con tu cuerpo y mente, para mantenerte en calma, tomar decisiones con mayor claridad y por supuesto, cuidar tu salud. Recurre a técnicas probadas como el ejercicio, la meditación consciente y la meditación, el journaling, la lectura de libros que te inspiren y el contacto con la naturaleza.
- Combate los pensamientos negativos. Una buena manera de hacerlo es identificarlos al momento en el que aparecen, respirar profundo, y reemplazarlos por un pensamiento positivo. Por ejemplo, si un cliente está demorado con un pago y tu pensamiento es “No me va a pagar nunca esta factura”, opta por “Ha sido siempre un cliente muy cumplido, debe tener algún problema”. Haz además este ejercicio: al final del día, tómate diez minutos para hacer una lista de todos los objetivos o tareas con los que sí pudiste cumplir.
- Aprende a soltar cuando es necesario. Las personas dominadas por el miedo se aferran a las cosas y a los procesos. Y eso les drena toda la energía y el entusiasmo. Aprende a decir basta cuando un cliente no es rentable, o se demora demasiado en darte una respuesta. SI para terminar un proyecto dependes de alguien más, cumple con tu parte y luego pásale la responsabilidad a él. Priorízate.
- Visualiza tu éxito. Lo que queremos alcanzar puede convertirse en algo muy vago si no somos específicos. Ten siempre presente cómo te imaginas en un año, y visualízalo a través de un tablero de sueños con frases, fotografías e ilustraciones sobre tu nuevo carro, tus próximas vacaciones en familia o tu primer local.
- Busca apoyos. No enfrentes tus miedos solo. Habla de ellos con alguien que haya pasado por lo mismo y esté en un mejor lugar (idealmente, un emprendedor o empresario exitoso), con un psicólogo o con un coach certificado. Ten cuidado en la elección de este aliado: busca personas emocionalmente estables, generosas, serias y profesionales, que realmente puedan impulsarte. (SG)



