¿Qué Es Ser Una Persona Resiliente?
¿Qué Es Ser Una Persona Resiliente?
Entender qué significa la resiliencia es comprender que se trata de una habilidad que se cultiva y fortalece con el tiempo, y que implica capacidad de afrontar y superar situaciones adversas, como la pérdida de un ser querido, enfermedades, estrés laboral, problemas financieros, un divorcio o ruptura amorosa, la llegada de un nuevo miembro a la familia u otras, sin sucumbir ante ellas.
Los especialistas en salud psicológica señalan que todos tenemos cierto nivel de resiliencia de forma natural, aunque varía significativamente de persona a persona en términos de intensidad y expresión, pues se manifiesta en diferentes niveles. Para saber qué es una persona resiliente, debe señalarse que, a nivel individual, una persona resiliente está relacionada con su capacidad para recuperarse de la adversidad y adaptarse a los cambios. Entonces, ¿Qué es ser una persona resiliente? Significa tener una actitud positiva, habilidades de afrontamiento efectivas y una red de apoyo social sólida.
A nivel familiar, la resiliencia atiende a la capacidad de una familia para superar las dificultades y mantener su funcionamiento saludable. Implica tener una comunicación abierta, roles flexibles y un sólido sentido de unidad y solidaridad, pertinente y efectivo.
A nivel comunitario, tiene que ver con la capacidad de una comunidad o colectivo para recuperarse de desastres naturales, crisis económicas, conflictos sociales o interpersonales. Significa tener recursos compartidos, líderes fuertes y un consistente y definido sentido de la pertenencia.
Es un hecho que eres capaz, que lo creas es tu elección.
Anibal Pérez
Tipos De Resiliencia
Aunque a menudo se considera una cualidad única y se manifiesta de diversas formas, existen al menos cuatro tipos de resiliencia:
Resiliencia física: Este tipo de resiliencia se refiere a la capacidad del cuerpo para recuperarse de desafíos físicos, como enfermedades o lesiones.
Resiliencia emocional: La resiliencia emocional implica la habilidad de gestionar y regular las emociones, especialmente en situaciones difíciles.
Resiliencia mental: El tipo de resiliencia mental se centra en la capacidad de mantener la claridad mental, la concentración y la flexibilidad cognitiva ante la adversidad.
Resiliencia social: La resiliencia social destaca la importancia de las conexiones y el apoyo social para superar los desafíos.
Una vez que comprendemos los diferentes tipos de resiliencia, es importante considerar los beneficios que cada tipo aporta a nuestra vida cotidiana.
Beneficios De La Resiliencia
Una mejor dimensión para entender lo que es ser una persona resiliente, debemos señalar que las personas que han desarrollado capacidad de resistir y avanzar frente a los desafíos que implica estar vivo, presentan una notable diferencia en su forma de abordar los obstáculos cotidianos. Por el contrario, aquellos con menor fuerza para resistir, pueden sentirse abrumados fácilmente por las dificultades y recurrir a mecanismos poco saludables.
Es por ello que se hace necesario y conveniente cultivar y conocer los beneficios de la resiliencia por cuanto conlleva un amplio abanico de beneficios para la salud mental, emocional y física, tanto propia como de quienes están en nuestro entorno.
El simple hecho de saber qué es la resiliencia y comprenderla como una de las capacidades del ser humano más valiosas para enfrentar los desafíos y retos de la compleja vida moderna significa, por sí mismo, algo beneficioso.
Saber qué es una persona resiliente también es comprender que esta experimenta menos ansiedad, depresión y estrés mientras desarrolla mejores posibilidades y herramientas para manejarlo. Una persona resiliente tiene muchas más posibilidades de generar un estado de bienestar en el que es consciente de sus propias fortalezas, por lo que puede afrontar de mejor forma las tensiones normales de la vida, trabajar de forma productiva y fructífera y, además, es capaz de hacer significativas contribuciones a su comunidad.
En general, los mayores beneficios de la resiliencia es que este tipo de personas se ven afectados por una reducida vulnerabilidad a depresión y ansiedad, logran hacer un mejor manejo del estrés crónico y tienen mayor capacidad de recuperación ante cualquier trauma. Además, una persona resiliente logra desarrollar una visión realista de la vida, un incremento de su autoestima y mejora su inteligencia emocional y la empatía.
Otra ventaja es que la resiliencia propicia una mejor salud física, pues fortalece el sistema inmunológico, reduce el riesgo de enfermedades crónicas y promueve un envejecimiento saludable.
Otros beneficios de la resiliencia: Gracias a ella se logra desarrollar relaciones más sólidas y una comunicación más efectiva, mejorar en la expresión de necesidades y sentimientos y, optimizar el asertividad: una persona resiliente es, por lo general, más empática, compasiva y capaz de establecer relaciones significativas, además de poseer una gran capacidad para resolver conflictos de manera constructiva.
En el ámbito laboral o profesional, las personas resilientes tienen más herramientas para afrontar los desafíos laborales, adaptarse a los cambios y alcanzar sus metas. De la misma manera, su capacidad resiliente posibilita una mayor productividad y eficiencia, al tiempo que otorga mejor capacidad para liderar y motivar a otros.
En resumen, la resiliencia ayuda a las personas a encontrar significado y propósito en la vida, incluso, y, a pesar y por encima de las adversidades. Además, produce una mejor calidad de vida, una mayor comprensión y satisfacción de nuestro tránsito por este mundo y más facilidad para reconciliarnos con la vida. En general, una mejor adaptación a cambios vitales y una disminución del sentimiento de desesperanza que puede aparecer en algún momento de nuestras vidas. (SG)



